"SINFONÍA DE LA DESTRUCCIÓN", EL LEGADO DE DAVID ELLEFSON (UNICLUB 14/02/26)

 

Foto: Adrian Dockorn

Mientras muchas personas festejaban el día de San Valentín, otros prefirieron reunirse en el mítico ritual que genera un show de metal en vivo. Así es, el pasado 14 de febrero la cita fue con el bajista original y co-fundador de Megadeth, el señor David Ellefson. Esta ocasión sería el retorno del músico a nuestro país desde su última visita antes de desvincularse de dicha banda, y no con una sino con cinco shows a lo largo del país finalizando en el cosquín rock de este año. 

Foto: Adrian Dockorn

Si hablamos de heavy trash metal lo primero que pensamos es en guitarras distorsionadas, doble bombo, velocidad, agresión. Difícilmente se te cruce por la cabeza como primera opción algo acústico. Aquí hay una excepción. La primera de las tres bandas en compartir escenario con David fue MELLOWDETH, un tributo acústico. Soy de la idea de que cuando una buena idea funciona, no hay nada que discutir. Esta propuesta lleva ya varios años (recuerdo verlos hace casi 18 años en Greens, ubicado en Devoto) y la verdad que es algo digno de ser apreciado. No es la típica canción de Megadeth tocada a rajatabla como suena en el disco, sino con arreglos propios desde instrumentales hasta vocales. Canciones como "She-wolf" o "Captive honour" deleitaron a los oyentes de esa noche. Los arreglos son impresionantes. Fernando Pizarro en guitarra líder desplegaba magia en todo momento y estuvo a la altura (ser guitarrista en un tributo a Megadeth no es para cualquiera). Otro que también destacaría en lo suyo es el encargado de las percusiones: Didi, quien casi estaba escondido en el reducido escenario pero su presencia se hacía notar en cada golpe. En canciones como "A secret place", "I'll get even" o "A tout le monde" estaba claro quienes eran los protagonistas: el dúo vocal a cargo de Joaquín Miño (también guitarra rítmica) y Vanesa Rincón. El contraste perfecto entre una voz cálida y dulce por parte de Vanesa y una voz más agresiva, rasposa y al frente como en el caso de Joaquín. Para el tramo final de su show, sorprendieron con un tema "atípico" incluso para Megadeth: "Mary Jane", que para los amantes de esas gemas de la primer época del colorado fue un gran acierto. Sin dudas, la noche comenzó de forma muy convincente. (Mención aparte: hace unos años atrás, el mismo Ellefson subiría al escenario a tocar algunas canciones con la banda en un bar de Buenos Aires. El verdadero sueño del pibe).

 

Foto: Adrian Dockorn

Segundos en sonar fueron los chicos de OCIO. Un heavy más moderno, alternativo me atrevería a decir. Con un set bastante demoledor, salieron a la cancha dispuestos a comerse al público. Las visuales en su show fueron de las mejores cosas que se vieron en toda la noche. Algo que noté ni bien comenzaron su show fue una gran influencia de bandas como la recordada NATIVO o RAGE AGAINST THE MACHINE. Y para confirmar este pensamiento, se despacharían con el cover "Killing in the name". Excelente interpretación. Los cuatro integrantes de esta banda se lucieron en su labor correspondiente. Algún desperfecto con el audio tuvo lugar en determinados momentos pero nada que no hayan podido resolver como profesionales. Una banda que promete bastante dentro de la escena local.

 

Foto: Adrian Dockorn

Los encargados de entregar escenario fueron los chicos de "Viejo Blanco" desde Cañuelas. Es acá donde se sintió un clima distinto. En primer lugar, el estilo descolocó a muchos de los presentes. Es un rock más clásico, con influencia de Soda Stereo, Catupecu Machu y hasta del mismo público escuché comentarios comparando el sonido con La Renga. Vaya uno a saber. En segundo lugar, si bien la propuesta es bastante entretenida, bajó unos cuantos decibeles en cuanto a nivel show. Acá también se notaron más desperfectos técnicos de sonido, pero no de la banda misma sino del lugar en sí. O se escuchaba muy fuerte el bajo y poco la voz, o muy fuerte la guitarra y casi desapercibido algún arreglo del bajo. Sin embargo, salieron victoriosos y se llevaron muchos aplausos de los presentes aquella noche. Solucionando aquellos deslices, la presentación habría sido perfecta.

 

Foto: Adrian Dockorn

Siendo alrededor de las 22:00 hs y con un Uniclub lleno, se escucharían los primeros compases de "Dawn patrol", esa especie de solo de bajo incluído en el "Rust in Peace" (1990). Telones abiertos y comenzaría el show tan esperado con "Tornado of souls" (un inicio bastante tranquilo, no?). Para los que somos guitarristas, uno de los "jefes finales más difíciles" es sin duda el solo de esta canción, y aquí es donde Andy Martongelli demostró estar a la altura de semejante responsabilidad. Seguido sonaron gemas como "Trust" (me hubiese encantado que el estribillo se cantase en español como en aquel show del 2005), "Sweating Bullets" y "Reckoning Day", siendo esta última de gran felicidad para la gente, ya que son canciones que hace años no se escuchan en vivo por la banda original, como mencionaré más adelante. 
Sin dudas MEGADETH tiene mucho repertorio brillante en su larga trayectoria, no hace falta decirlo. Pero si hay una canción que se debe escuchar para saber de qué se trata el legado de Mustaine esa es "Hangar 18", aquella que habla sobre conspiraciones y experimentos con alienígenas en el área 51. Andrew Freeman en las voces con una impronta muy Vince Neil, sin dudas fue el frontman que esta banda necesitaba. Es raro ver alguien cantando las canciones de MEGADETH sin un instrumento en sus manos. "Angry Again", "Skin o' My Teeth", "Train of Consequences" es a lo que me refería en cuanto a esas canciones que han salido del repertorio hace muchos años. Escuchar canciones del "Youthanasia" siempre será bien recibido en nuestro país como en aquella gira que los trajo por primera vez de visita en 1994.  
Momento del show para descomprimir y jugar a ser tu ídolo favorito. Es acá donde sonaron los primeros covers de la noche: "Neon Knights" y "The Mob Rules" de la era de Dio en BLACK SABBATH, y "Nailed to the Gun" de FIGHT, el proyecto que armó Halford tras su separación de JUDAS PRIEST en los 90. Sin dudas, este momento fue de fiesta. Quien se haya quedado quieto, no tenía espíritu ni sangre en las venas. Cuando en tu vida vas a volver a escuchar a Ellefson interpretando estos clásicos? Imperdible.  


Foto: Adrian Dockorn

Un breve retorno al setlist que esperabamos fue cuando sonó "Wake up dead", del emblemático "Peace Sells...But who's buying?" (1986). Hablando con algunas personas del público, muchos coincidían que esta era una de las más esperadas de la noche. Fue perfecta en todo sentido. Y más sabiendo que una parte de Argentina estuvo arriba del escenario. Que estén Adrián Esposito en batería (NEPAL) y Emanuel López (WATCHMEN) en guitarra nos hizo sentir que el país está presente en el radar de la escena metalera a nivel mundial. 
 Volviendo al set dedicado a los covers nos deleitaron con "Over the Mountain" en la cual David dedicó unas palabras a modo de homenaje al príncipe OZZY OSBOURNE, que nos dejó hace poco tiempo. "Anarchy in the U.K." de los SEX PISTOLS fue la siguiente en sonar como sucedía en su tercer album "So far, so good...so what!" del año 1988, canción que Mustaine supuestamente dejó de interpretar desde que se inclinó por el cristianismo. "Paranoid" fue otro homenaje a OZZY pero esta vez en su etapa con BLACK SABBATH, y junto con "Electric Eye" de JUDAS PRIEST terminarían su set para retirarse unos segundos al camarín. Después de unos instantes volverían al escenario porque todos sabíamos que aún faltaba algo esencial. Como parte de los bises finales se escuchó un coro y orquesta afinando, anticipando uno de los orgullos más grandes del país: "MEGADETH! MEGADETH! AGUANTE MEGADETH!". Ese amado coro que hicimos ya una tradición a nivel hispanoparlante cada vez que suena el icónico riff de "Symphony of Destruction". Desde el año 1994 hasta la fecha, no hubo un show donde no suceda el mismo canto. Incluso el mismo Mustaine ha hecho declaraciones positivas al respecto. Y finalizando el show sonaría ese otro riff de bajo que compuso Ellefson hace 40 años: "Peace Sells". Sin rozar los asuntos políticos, fue sin dudas uno de los momentos donde el público cantó como si el contenido de la letra se tratase de nuestra realidad. El segundo grito más fuerte de toda la noche fue en esta última canción. 

Este año será sin dudas muy emotivo, dado que MEGADETH anunció su gira despedida con una fecha ya confirmada en nuestro país. Esta fue la antesala de lo que será ese show por venir. Si bien faltan unos meses, los motores ya se calentaron. Y si bien, David Ellefson ya no forma parte de la agrupación con la que hizo su fama, toda la familia y legado que creó MEGADETH a lo largo de estos años crece más y más. Sepan que esta es su segunda casa, señores! 

Crónica: Sebastián Contreras
Fotografias: Adrian Dockorn