Teatro Flores: una celebración doble para los amantes del metal (Dirkschneider -As I Lay Dying 01-05-26)
| Foto: Angeles Costa |
La cita fue en el Teatro Flores, donde se recibiría con ansias a As I Lay Dying, quienes en esta visita estarían celebrando el 20 aniversario de su álbum Shadows Are Security. La banda encargada de abrir la fecha sería Cloud Of Shadows. Cabe mencionar que la fecha sería fusionada con UDO, por lo cual hubo dos bandas más como apertura: Metal Crucifier y Demoledor.
A las 18 hs hizo su presentación la banda peruana Metal Crucifier, agrupación de speed metal que realizó una corta pero contundente actuación y que contó con la colaboración del guitarrista argentino José Velocet.
Siendo aproximadamente las 18:30, subiría al escenario Cloud Of Shadows, banda que ya he tenido oportunidad de ver y reseñar cuando acompañaron a Dark Tranquillity a principios de este año. En esta ocasión, su tiempo fue muy corto, por razones obvias al juntar los dos shows arriba mencionados. Sin embargo, dejaron la vara muy alta con su espectáculo, llevándose muchos aplausos de los presentes. Bases sólidas y potentes, melodías vocales limpias mezcladas con guturales y riffs explosivos. Una banda que no decepcionó.
Su set de tres canciones fue: “Mil Penumbras”, “Multiverso” y “A-Mort”.
La banda se conforma por:
Guille Soane: voz
Daniel Juárez: voz
Gastón Fernández: guitarra
Marcelo Rodríguez: bajo
Sergio Roldán: batería
Gustavo Auteri: guitarra
Luego fue el turno de Demoledor, veterana banda de heavy
clásico, quienes fueron los encargados de preparar el escenario para las dos
bandas internacionales.
Siendo las 19:50 en punto, el telón se abriría para comenzar el show de As I Lay Dying. Tras la intro “Departed”, nos deleitarían con un set impresionante. “Blinded” y “94 Hours” fueron las primeras en sonar, dejando en claro desde el principio lo que se vendría más adelante. No había un solo segundo para respirar. Tim Lambesis en la voz principal fue el más ovacionado por la audiencia y no es para menos. Su rango vocal podía escucharse a kilómetros tranquilamente.
Seguidamente sonaron “Burden”, “Echoes” y “A Greater Foundation”. A medida que el show avanzaba, las visuales y el juego de luces acompañaban muy bien cada canción, siendo una parte importante de su performance. “Parallels” fue la última canción de la primera parte del set. Don Vedda y Chris Clancy —guitarra y bajo respectivamente— también acompañaban con arreglos y melodías vocales un poco más claras y limpias que iban armonizando cada sección.
Tras una breve intro con “Morning Waits”, comenzaría el set dedicado a Shadows Are Security y la primera canción elegida sería “Meaning In Tragedy”. Un tema mejor que el otro. “Confined”, “Losing Sight” y “The Darkest Nights” elevaron la euforia del público presente con cada coro y esos ritmos cargados de groove característicos de la banda.
En la otra guitarra apareció Bill Hudson, oriundo de Brasil y a quien ya hemos visto en otras visitas con sus anteriores proyectos. Fue el encargado de interactuar más con el público y también quien presentó a la banda más adelante. Completando el set aniversario llegarían “Empty Hearts”, “Reflection”, “Repeating Yesterday” y “Through Struggle”. Algo típico de este estilo —y que también lo vuelve particular— es que algunas canciones cuentan con varias secciones contrastantes, por lo que para quien no conozca el repertorio puede ser fácil perderse un poco.
Tras un breve apagón, la banda regresaría con los bises finales para completar la noche como corresponde. “Separation” y “Nothing Left” fueron, sin dudas, de las más esperadas de toda la noche. “The Sound of Truth” seguida rápidamente de “My Own Grave” fueron las encargadas de cerrar este esperado show para los fans locales.
Vuelvo a lo que dije antes: al haber tantas bandas que
confirman su visita a nuestro país, cuesta decidir a cuál o cuáles ir. Ahora
bien, quien haya asistido a este show sabe perfectamente que valió cada centavo
invertido.
La vieja guardia toma el control
Contra lo que se podía pensar, casi nadie se retiró del recinto; es más, a esta altura el teatro estaba completamente colmado. De pronto comenzaron a sonar los acordes de una canción tradicional alemana y todos sabíamos lo que se venía: el arranque furioso de “Fast As A Shark”. El Teatro Flores deliró de inmediato, convirtiéndose en un ataque continuo de clásicos de Accept interpretados por SU voz, el pequeño gran Udo Dirkschneider.
El público no paró de cantar, saltar y poguear durante todo el show. Udo, flanqueado por Peter Baltes —ataviado con una camiseta argentina—, junto a Alen Brentini, Fabian “Dee” Dammers y Sven Dirkschneider en batería, ejecutó un set impecable. Temas como “Living for Tonite”, “Midnight Mover” y “Metal Heart” sirvieron como una excelente antesala para lo que realmente nos convocaba: la celebración de los 40 años de Balls To The Wall, ese álbum legendario que, personalmente, ubico entre mis cinco favoritos de todos los tiempos.
Tras la presentación de la banda, comenzaron a sonar esas guitarras inconfundibles que introducen al tema que da nombre al disco y, de ahí en adelante, el álbum fue interpretado íntegramente y en el mismo orden original. La gente acompañó cada canción con sus voces en un clima de disfrute total. Había rostros que reflejaban emoción pura —entre los que me incluyo— al escuchar esos temas en la voz que les dio vida. “London Leatherboys”, “Head Over Heels” y “Losers and Winners” fueron algunos de los puntos más altos dentro de un set celebrado de principio a fin por todos los asistentes.
Para el cierre quedaron “Princess of the Dawn”, “Up To The
Limit” y “Burning”, sellando así una noche que seguramente quedará en el
recuerdo de todos los amantes del metal que estuvimos presentes.
Cronistas: Sebastian Contreras (Cloud of Shadows / As I Lay Dying)
Sergio Iñiguez
Fotografia: Angeles Costa