Helloween volvió a Buenos Aires: 40 años de historia y un presente de grandes ligas (Movistar Arena 13-09-2026)
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| Foto: Angeles Costa |
La banda alemana celebró sus cuatro décadas de trayectoria
en el Movistar Arena, con un show que recorrió distintas etapas de su carrera y
volvió a reunir sobre el escenario a Michael Kiske, Andi Deris y Kai Hansen.
Helloween volvió a la Argentina en el marco de su gira 40
Aniversario y la cita fue en el Movistar Arena. Si hablamos de una banda que
supo reinventarse, Helloween es, sin duda, una de ellas. Primero, tras la
salida de Michael Kiske y con el ingreso de Andi Deris, la banda tomó aire y
continuó con creces su camino. Luego, en 2017, llegó la aclamada reunión
denominada Pumpkins United, que le dio un impulso aún mayor.
Hoy podemos decir que Helloween atraviesa un gran momento:
cabeza de cartel en numerosos festivales europeos y con shows multitudinarios.
Algo que, inexplicablemente, no ocurrió en Buenos Aires. Pero vamos por partes.
Momentos antes de la apertura de las puertas, se veía a los
fans de la banda recorriendo los alrededores del estadio. En los locales de
comida cercanos había fanáticos haciendo la previa y musicalizando la espera
con distintos clásicos del metal. Helloween y Metallica eran los que más
sonaban.
Finalmente, a las 19 hs se abrieron las puertas y, poco a
poco, los fieles fueron ingresando al recinto.
La espera hasta el show de Azeroth se me hizo
particularmente tediosa, ya que no hubo música para acompañar ese momento. Pero
esto, claro, es una apreciación personal.
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| Foto: Angeles Costa |
Minutos antes de las 20 hs, la banda argentina se hizo
presente sobre el escenario para desplegar su poderoso power metal. Algunos de
los temas que formaron parte de su set fueron A Través del Abismo y Más Allá
del Caos, entre otros.
Una muy buena presentación de Azeroth, que el público supo
reconocer con sus aplausos.
Intervalo y la ansiedad nos iba ganando. El Movistar se iba
llenando y la producción de Helloween colocaba un enorme telón con el nombre de
la banda.
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| Foto: Angeles Costa |
Finalmente, a las 21 hs en punto, se apagaron las luces para
el delirio de los asistentes. Cayó el telón y, en la enorme pantalla, comenzaron
a pasar las distintas portadas de los álbumes que conforman la discografía de
la banda.
Uno a uno, los músicos fueron ocupando sus lugares sobre el
escenario, quedando para el final la dupla Kiske-Deris. Y, de ahí en más, fue
todo apoteótico.
March of Time, del Keeper of the Seven Keys Part II, fue el
tema elegido para abrir la actuación de los alemanes. Desde ese momento, la
gente acompañó con sus voces cada uno de los temas ejecutados. La canción fue
interpretada por ambos vocalistas, demostrando que sus voces continúan en gran
forma.
Helloween es una banda que divierte y se divierte. La
sobriedad de Michael Weikath era secundada por Sascha Gerstner y el inefable
Kai Hansen, mientras Markus Grosskopf, al frente de ese poderoso bajo, y Dani
Löble detrás de su batería conformaban una tremenda base rítmica.
Tras el primer tema apareció en la pantalla Keeper, el
encapuchado que aparece en las portadas de los álbumes de la banda, dando la
bienvenida a los presentes y agradeciendo por acompañar estos 40 años de
existencia.
Luego llegó A King for a 1000 Years, del álbum Keeper of the
Seven Keys: The Legacy, una elección que sorprendió, ya que dicho trabajo no es
precisamente uno de los más queridos por los fans.
Al término del tema, Andi, con Michael Kiske a su lado,
saludó al público en español. Se nota que ambos se llevan muy bien y esa
química se trasladó durante toda la noche.
Los clásicos, mechados con temas más nuevos, siguieron
pasando. Future World, This Is Tokyo y We Burn, este último acompañado por
tremendas columnas de fuego como parte de la escenografía, fueron algunos de
los momentos destacados.
También hubo espacio para Kai Hansen, por supuesto, con Ride
the Sky y Heavy Metal Is the Law, además del lucimiento de Dani Löble con su
solo de batería, previo a I Want Out.
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| Foto: Angeles Costa |
Llegó también un momento semiacústico, cuando Deris y Kiske,
sentados y con una guitarra acústica, quedaron solos sobre el escenario. Andi,
guitarra en mano, dio pie a que Michael entonara un fragmento de Let It Be, de
The Beatles. Rápidamente, el público reemplazó el coro por el nombre de la
banda, tomando por sorpresa a ambos cantantes, quienes terminaron acompañando
el momento entre risas.
¿Nace un nuevo coro gestado en nuestro país, al estilo de
aquel “Megadeth, Megadeth, aguante Megadeth”? Veremos.
Tras esto llegaron In the Middle of a Heartbeat y A Tale
That Wasn't Right, dos canciones que aportaron otro clima a la noche.
Halloween, coreado por todos los presentes, cerró la parte
principal del show. Tras esto, la banda se retiró del escenario para, pocos
minutos después, regresar y dar lugar a los tres últimos temas.
Eagle Fly Free fue el primero de ellos, con Kiske
demostrando una vez más que su voz sigue en gran forma. Luego llegó el turno de
Andi con Power y, finalmente, Dr. Stein, acompañado por una lluvia de enormes
globos que terminó de convertir el cierre en una verdadera fiesta.
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| Foto: Angeles Costa |
Así finalizó un show ante un Movistar Arena que, si bien no
estuvo al 100% de su capacidad, disfrutó —y mucho— de una nueva presentación de
los alemanes.
Helloween está gozando de un presente sensacional y lo
demostró sobre el escenario porteño, con una formación que combina historia,
presente y una química que parece seguir intacta. Cuatro décadas después de su
nacimiento, los alemanes siguen jugando en las grandes ligas.
El público y quien escribe estas líneas nos retiramos del
recinto más que satisfechos con el espectáculo, emprendiendo el regreso a
nuestros hogares con la sensación de haber sido parte de otra gran noche de
metal en Buenos Aires.
Cronista: Sergio Iñiguez
Fotografia: Angeles Costa






