Una noche a puro Hard Rock y Rock & Roll: Dregen desató el caos en el Liverpool Bar de Palermo.
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| Foto: Lujan Ferraro |
El ambiente del Liverpool Bar de Palermo estaba cargado de expectativa y adrenalina esperando que se presentase nuevamente en nuestras tierras el sueco Andreas Tyrone Svensson alias “Dregen”, (Backyard Babies y ex The Hellacopters)
Para saciar la espera del público se presentaron dos bandas
soporte: Otrakosa que nos regaló un show potente a puro punk rock; y Santo
Infierno nos acomodó los acordes que nos acompañarian durante el resto de la
velada con su estilo hard rock.
Ahora sí, pasadas las 22 horas empezaron a sonar los
primeros acordes de Dregen, los cuales ya nos anticipaba una noche vibrante y
sin concesiones…en donde quedaría más que claro que no íbamos a tener respiro.
El show arrancó con la potente y demoledora Divisions of me,
marcando la cancha e inyectando adrenalina inmediata al público. Sin dar
tregua, enganchó con la hitera, Just
like that y luego One Man Army, demostrando esa actitud histriónica que lo
caracteriza.
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| Foto: Lujan Ferraro |
La banda luego hizo un recorrido impecable a través de
tracks como Look at you, Bad Situation y la explosiva Star War. El público
respondió coreando cada riff, mientras en el escenario la energía no bajaba.
Sonaron también la cruda Flat Tyre on a Muddy Road, la coreada Thirteen or
nothing de Blackyard Babies y la infaltable Soulseller de The Hellacopters.
Para cerrar el set principal retumbaron One Sound y la rabiosa Mojo´s Gone,
dejándonos al borde del colapso: un clima tan caluroso que hasta de los techos
goteaba sudor.
Tras una breve pausa llegó el primer bloque de bises: la
furiosa Babylon y el clásico atronador de The Hellacopters Gotta Get Some
Action, desatando un agite del público bien argento de la mano del famoso
cántico Olé olé olé Dregen Dregen.
Cuando parecía que la noche había alcanzado su clímax la
banda nos entregó un remate memorable con la versión incendiaria de Pretty
Vacant (homenaje a Sex Pistols); en donde pidió a alguien del público que la
cantase con él, y así fue que el afortunado cantante de Otrakosa, Leo, se llevó semejante experiencia y recuerdo. Y
ahora si para coronar el final de tremenda noche sonó el himno Minus Celsius
que selló una velada inolvidable de distorsión, sudor y puro entusiasmo.
Cronica y fotos: Lujan Ferraro
@marylurose



